Presentación
Detallamos el catálogo de monedas canarias, empezando con una aclaración necesaria, tan evidente como necesaria. Hay que hacer una distinción entre las monedas EN Canarias y las monedas DE Canarias. Bien es sabido que en este archipiélago, cruce de caminos obligatorio entre tres continentes, circularon monedas de diversas procedencias.
Aquí nos centraremos en las más humildes piezas, protagonistas del cotidiano menudeo en mercados y calles. Fueron estos numismas los verdaderos pilares sobre los que se asentó la economía canaria del pueblo llano, por tanto, serán las protagonistas de nuestro relato.
Para convertir esas piezas foráneas en monedas locales se optó por aplicar, ejemplar a ejemplar, una marca exclusiva, con el reconocimiento oficial, que la validaba para circular en Canarias. Cada isla adoptó un tipo concreto, con un diseño particular, restringido inicialmente a cada una de las islas, dando lugar a un variado mosaico de resellos.
Sin embargo, hoy contamos con elementos para afirmar que Canarias tuvo su propia moneda. Blancas, maravedís, ochavos y cuartos de cuatro maravedís aparecen en las licencias concedidas, dando fuste al hallazgo de ejemplares que coinciden con la descripción y características que se mencionan en dichas licencias, que iremos desgranando una a una.


