Primera moneda labrada en exclusiva para las islas Canarias, al amparo de la licencia concedida en 1513. La abreviatura del nombre de la monarca de Castilla, Isabel, reflejada en la leyenda de este tipo de piezas (I), abre una interesante hipótesis sobre si hace meción expresa a Isabel, difunta desde 1504, o a su hija Juana (Iohana), heredera de la corona de Castilla, incapacitada y recluida en Tordesillas. Curiosamente, esta licencia de 1513 la firmó su padre, el rey Fernando, el Católico.
Como sucede en las emisiones de la época, podemos encontrar ejemplares con el haz de saetas apuntando hacia arriba o invertidas, a derecha/izquierda, indistintamente.